Gran Canaria esconde rincones auténticos e inaccesibles que son menos conocidos por los viajeros menos intrépidos. La llamada Cola del Dragón es uno de ellos. El tramo de costa comprendido entre los municipios de Agaete y La Aldea de San Nicolás forma una especie de línea quebrada que desciende desde el Roque Faneque a poco más de 1.000 metros sobre el nivel del mar hasta desaparecer en el océano en la Playa de La Aldea. Estos más de 20 kilómetros de costa salvaje están coronados por una sucesión de picos montañosos que se sumergen en el mar y que recuerdan la cola de un dragón dormido.
Decore su hogar o negocio con esta bellísima pintura de la salvaje costa de Agaete.