Hermosa pintura de una villa canaria en la Finca de Osorio 

Situada en pleno centro de Gran Canaria, La Finca de Osorio ocupa una extensión de 207 hectáreas, entre caminos de ombú, araucaria, alcornoque y encina, entre barrancos y bosques de laurel y castaños, entre tierras de cultivo y frutales.

El aura de misterio que reina sobre esta bella finca la convirtió durante siglos en un lugar secreto para brujas y sectas paganas que se reunían en el interior del bosque para llevar a cabo sus reuniones, principalmente cantos de fertilidad. En el centro de la finca se encuentra la casa principal, que ocupa alrededor de 1.000 metros cuadrados. Tiene un balcón de madera, característico de la casa rural canaria, y otro más reciente de marcado estilo colonial inglés construido en la primera mitad del siglo XIX. “En aquel castañar de Osorio me acostaba al anochecer hasta que veía las colinas alejarse en la serenidad del crepúsculo”, escribió Unamuno. "Es algo siempre nuevo, algo que siempre parece llevarnos a la fuente de la vida, algo que nos invita suavemente a fundirnos con la Madre Tierra.