Las salinas de Tenefé fueron construidas a finales del siglo XVIII, con el objetivo de vender sal a los barcos pesqueros y el consumo insular. En su origen, estas salinas contaban con tres molinos de viento que bombeaban agua a la zona alta. Estos ingenios eólicos sirvieron para que estas salinas fueran conocidas también como "Las Salinas de Los Tres Molinos". Hoy en día son el ejemplo mejor conservado de salinas sobre arcilla de Gran Canaria.